Historia de una pintura

...o cómo me convertí en artista.

"Bodegón con samovar" fue para mí, en su momento, un punto de inflexión, dividió mi vida creativa en un antes y un después.

Dibujo desde la infancia, casi desde que nací, mi padre es artista, en casa siempre hubo pinceles-pinturas-lápices. Primero garabateaba en los libros, y cuando cumplí 6 años me llevaron a un taller de dibujo. Luego vino la escuela de arte, el ingreso en el instituto de bellas artes, pero periódicamente me asaltaban dudas sobre si esa elección era la correcta. Incluso pensé en entrar en medicina, pero me (¡gracias a Dios!) disuadieron.
Al terminar el primer curso, seguía sin imaginarme cómo vivir después ni de qué ocuparme. Me ayudó un enamoramiento. Era nuestro profesor, por supuesto él no sabía nada, pero yo quería de algún modo destacar, hacerme más visible. Empecé a tomarme las clases con más tesón, a pintar y dibujar más. Y un buen día se pintó este "Bodegón con samovar". Se pintó con facilidad, en un solo día. Los colores me gustaron locamente. Un fondo azul, una lechera celeste, y una mandarina, naranja, viva. El profesor entonces me elogió mucho. Yo era feliz. Y después de aquello en mí como que se quebró algo. Comprendí que puedo mucho más de lo que parece. Los pensamientos de cambiar de ocupación se retiraron.

Me convertí en artista.

Artista de la Galería KVARTIRA S Anastasia Bunina