Marina Tiik nació y creció en Moscú. Recibió formación profesional en el ámbito de las artes decorativas y aplicadas y el diseño. Inició su trayectoria creativa con el diseño textil y más tarde impartió disciplinas artísticas. A través de la pintura, Marina buscaba expresarse y nunca cesó en su exploración creativa. Con los años, la artista desarrolló un estilo y un lenguaje propios, en los que la capacidad de trabajar con diversos materiales y técnicas se combina de forma orgánica con el don de pensar mediante categorías generales y símbolos.
Con el tiempo, las obras de Marina se transformaron y evolucionaron hacia formas abstractas, mientras que su carácter decorativo se manifiesta ahora únicamente en el colorido y en la compleja textura de la capa pictórica.
“Para mí, la pintura abstracta es una forma de expresar y conservar mediante los colores mis sentimientos personales y las impresiones que me produce nuestro maravilloso mundo. En mi obra, la Fe, la Esperanza y el Amor avanzan de la mano de la convicción personal y la fe en el Ser humano que siente con el corazón”, – Marina Tiik.

La obra presentada en el proyecto mantiene un equilibrio armonioso tanto en su forma general como en cada una de sus partes. El espacio compositivo se somete a una unidad armónica de colores, formas y contenido. La innovadora idea de las pinturas modulares es un experimento creativo mediante el cual la artista expresa su deseo de crear nuevas formas en el arte. La obra está llena de símbolos y significados – pureza, esperanza, ligereza y belleza. En la parte central se oculta una figura humana.
“Con mis pinturas quiero mantener vivo el diálogo entre el artista, la obra y el espectador. ¡Y miro al futuro con esperanza!”– Marina Tiik.
